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Las barreras lingüísticas pueden ser la causa por la que a algunos niños se les infradiagnostiquen afecciones alérgicas

Un segundo estudio demuestra que los programas informáticos de traducción para farmacias pueden causar complicaciones para los medicamentos escolares


PUBLICACIÓN BAJO EMBARGO: (9 de noviembre de 2023) - Tenga en cuenta que el resumen del studio se incluye al final del communicado de prensa.


ANAHEIM, California. (9 de noviembre de 2023). Alrededor del 20 % de la población estadounidense habla un idioma distinto del inglés cuando está en casa. La abundancia de idiomas hablados en Estados Unidos puede suponer un obstáculo para que algunos pacientes con alergia y asma reciban una atención adecuada. Un nuevo estudio que se presentará en la Reunión Científica Anual del Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología (ACAAI) de este año en Anaheim (California) muestra que las dificultades lingüísticas pueden ser la causa de que a algunos niños se les infradiagnostiquen afecciones alérgicas, como las alergias alimentaria, el asma y el eccema. Además, un nuevo caso médicamente desafiante ilustra que es posible que un programa informático de traducción para farmacias interfiera por error en el surtido de una receta.


“Nos preguntábamos si quienes hablaban un idioma distinto del inglés estarían infradiagnosticados de algunas afecciones alérgicas”, afirma Hao Tseng, MD, miembro de la ACAAI y autor principal del estudio. “Entre los niños con una preferencia lingüística distinta del inglés, la frecuencia de diagnóstico de asma se reducía a menos de la mitad, de eccema era aproximadamente 2/3 y de rinitis alérgica era un poco más de la mitad, en comparación con los niños cuyo idioma preferido era el inglés. No se consideró estadísticamente significativa una correlación similar para el diagnóstico de las alergias alimentarias”.


Para llevar a cabo el estudio, se realizó una revisión retrospectiva de las historias clínicas electrónicas (EHR) de todos los pacientes menores de 18 años que fueron atendidos entre JUL/1/2020 y ABR/30/2023 en una clínica pediátrica de atención primaria. Se incluyó a un total de 16 517 niños en el estudio. La edad media era de 6.2 años y el 48.6 % de los niños eran de sexo femenino. La mayoría de los niños eran negros (80.4 %) y estaban inscritos en Medicaid (78.9 %). El 14.8 % de los participantes indicaron su preferencia por un idioma distinto del inglés (4 % criollo haitiano, 4 % español y 6.5 % otros).


En un informe no relacionado de un caso médicamente desafiante, a una niña hispanohablante de 7 años se le diagnosticó alergia al pescado y se le recetó un autoinyector de epinefrina. Se completó un formulario de medicamento escolar para que la paciente pudiera disponer de epinefrina en la escuela. Cuando la receta se envió a la farmacia, se tradujo al español mediante un programa informático de traducción; sin embargo, el programa realizó pequeños cambios. Como la receta ya no coincidía exactamente con el formulario de la escuela, la enfermera del colegio no aceptó el autoinyector de epinefrina y lo devolvió a la casa con la estudiante y una nota. La madre de la paciente no pudo leer la nota porque estaba escrita en inglés. Cuatro meses después, la paciente volvió a la clínica con el autoinyector de epinefrina y la nota de la enfermera.


“Los pacientes con un dominio limitado del inglés se encuentran con barreras inesperadas para recibir atención y siguen siendo una población de pacientes vulnerables”, afirma la Dra. Margaret Huntwork, autora principal del artículo científico. “El programa informático de traducción para farmacias no es el único culpable de este caso de retraso en la obtención de un medicamento que podría salvar vidas en el ámbito escolar. La comunicación entre la familia, el médico, la enfermera escolar y la farmacia es esencial para garantizar la seguridad y el éxito de los estudiantes con alergias”.


Título del resumen: Las barreras lingüísticas se asocian al infradiagnóstico de afecciones alérgicas e inmunológicas en niños
Presentador: Hao Tseng, MD


Título del resumen del caso médicamente desafiante: Confusión por la traducción: un programa informático de traducción para farmacias crea una barrera inesperada para los medicamentos escolares
Presentador: Geetha Gowda, MS


Para obtener más información sobre las alergias y el asma o para localizar un alergista en su área, visite AllergyandAsthmaRelief.org. La Reunión Científica Anual del ACAAI es del 9 al 13 de noviembre. Para más noticias e investigaciones de la Reunión Científica del ACAAI, visite nuestra sala de prensa y siga la conversación en X/Twitter #ACAAI23.


Acerca del ACAAI
El Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología (ACAAI) es una organización médica profesional de más de 6000 alergistas-inmunólogos y profesionales paramédicos, con sede en Arlington Heights, Ill. El Colegio fue fundado en 1942 y fomenta una cultura de colaboración y simpatía, en la que sus miembros trabajan juntos y con otros para alcanzar los objetivos comunes de atención al paciente, educación, promoción e investigación. Los alergistas del ACAAI son médicos certificados por la junta, capacitados para diagnosticar alergias y asma, administrar inmunoterapia y brindar a los pacientes los mejores resultados de tratamiento. Para obtener más información y encontrar alivio, visite AllergyandAsthmaRelief.org. Síganos en Facebook, Pinterest, Instagram y Twitter/X.

 

P240

LANGUAGE BARRIERS ARE ASSOCIATED WITH THE UNDERDIAGNOSIS OF ALLERGY AND IMMUNOLOGY CONDITIONS IN CHILDREN
H. Tseng*, M. Vastardi, Brooklyn, NY.

Introduction: Language barriers exacerbate health disparities by hindering effective communication and accurate diagnosis. Our study aims to assess the impact of language barriers on the diagnosis of common allergy and immunology conditions in children.
Methods: We conducted a retrospective review of electronic health records (EHR) of all patients under 18 years of age who were seen from 7/1/2020 to 4/30/2023 in a primary care pediatric clinic. Data on patient diagnosis and preferred language were collected from the EHR. Logistic regression was used for analysis, adjusted for age, gender, race/ethnicity, and health insurance.
Results: A total of 16,517 children were included in the study. The mean age was 6.2 years and 48.6% of children were female. The majority were Black children (80.4%) and enrolled in Medicaid (78.9%). 14.8% of participants indicated a preference for a language other than English (4.3% Haitian Creole, 4.0% Spanish, and 6.5% other). Among children with a language preference other than English, a number of diagnoses were less common, including food allergy (adjusted odds ratio [aOR]: 0.51, 95% confidence interval [CI]: 0.24-1.10), asthma (aOR: 0.42, 95% CI: 0.28-0.63), eczema (aOR: 0.69, 95% CI: 0.49-0.96), allergic rhinitis (aOR: 0.54, 95% CI: 0.30-0.96), penicillin allergy (aOR: 0.51, 95% CI: 0.27-0.96), and encounter for routine child health examination with abnormal findings (aOR: 0.80, 95% CI: 0.67-0.94).
Conclusion: Our study suggests that language barriers may contribute to the underdiagnosis of common allergy and immunology conditions and underscores the importance of providing appropriate support in this area.

 

M035
LOST IN TRANSLATION: PHARMACY TRANSLATION SOFTWARE MOUNTS AN UNEXPECTED BARRIER TO SCHOOL MEDICATIONS
G. Gowda*, M. Huntwork, New Orleans, LA.

Introduction: Some pharmacies use translation software that translates the prescription signetur (sig) into the patient’s preferred language. This is typically considered an innovation that improves care of limited English proficiency patients. Here, we describe how translation negatively impacted patient care.
Case Description: A Spanish-speaking 7 year-old girl was diagnosed with a fish allergy and prescribed an epinephrine autoinjector. A school medication form was completed so that the patient could have epinephrine available at school. When the prescription was sent to the pharmacy, the sig was automatically translated into Spanish using a translation software; however, the software made minor changes to the sig. Since the sig no longer matched the school form exactly, the school nurse did not accept the epinephrine autoinjector, and returned it home with the student and a note. The patient’s mother was unable to read the note because it was written in English. Four months later, the patient returned to clinic with the epinephrine autoinjector and the nurse’s note, and we pieced together the chain of events.
Discussion: Despite good intentions of innovations such as pharmacy translation software, limited English proficiency patients encounter unexpected barriers to care and remain a vulnerable patient population. The pharmacy translation software is not the only thing to blame for this case of a delay in securing a potentially life-saving medication in the school setting. Communication between the family, the physician, the school nurse, and the pharmacy is essential to ensure safety and success of students with allergies.

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